domingo, 10 de noviembre de 2024

 Juan Eslava Galán

escritor del género histórico, tanto de ficción como de no ficción.

 Encuentros digitales  / Elmundo.es  7-04-2009

Por favor, dedíquele unas palabras al Papa y a su visión sobre el preservativo... Gracias. Jordi   
Seré misericordioso: es un anciano obstinado que nunca ha desempeñado la menor tarea pastoral; un hombre de gabinete frío y poco caritativo cuyo reino no es de este mundo. En los salones vaticanos está muy alejado del dolor y de las miserias de África y del resto del mundo.   
Señor Eslava: ¿usted escribe para vencer o para convencer?   
No intento convencer a nadie y mucho menos vencer. En realidad soy un tipo solitario y descontento que escribo para llenar el tiempo. Nunca conseguía que me gustara el fútbol, los toros o la sociedad. Snif. 
 
Buenas Tardes, D. Juan. Como ex-alumno suyo, felicitarle por su exitosa carrera. Inolvidables sus explicaciones, allá en los 80, sobre la guerra de las Malvinas. En lo literario, como seguidor suyo ¿no cree que los españoles tienen excesiva fijación con el período de guerra civil y siguiente? ¿Para cuando un cambio de tercio, en el espacio o en el tiempo? Gracias. 
Siempre es agradable encontrarse con un viejo amigo que lo recuerda a uno con cariño. La Guerra Civil está de moda, lo sé y yo mismo he contribuido a ella con un libro. Creo que debemos superara, por supuesto. Pensemos que de las personas que la hicieron o la sufrieron no deben ser ni un cinco por ciento de la población actual de España. Lo malo es que los vencedores impusieron, además de su ley, su versión de la historia; después vino la Transacción (otros la llaman Transición) y los dos bandos consensuaron no hablar de aquello. Han pasado treinta años y el cadáver mal sepultado apesta. Estudiémosla sin apasionamientos y enterrémosla de una vez por todas... si nos lo permiten los pseudo historiadores que la están utilizando para servir a sus intereses políticos actuales. Un cordial saludo.
 
Qué es más urgente ¿explicar "El catolicísmo a las ovejas" o el "El no catolicísmo a los cernícalos"? 
Por supuesto explicarlo a las ovejas que andan muy erradas (sin hache, ¿eh?) tras el pastor que las trasquila. Los cernícalos son mucho más libres, piense que Dios, el que continuamente derrama los dones sobre sus criaturas, los ha dotado de alas.
Apreciado Juan, siempre te he admirado como escritor y tus libros son parte fundamental de mi biblioteca. Después de tanto tiempo, ¿qué hay que hacer para seguir siendo un tipo íntegro en este mundo de lobos?. Un abrazo. Raúl.  
Te agradezco que me consideres un tipo íntegro, pero debo confesarte que a veces he tenido que tragar sapos sin pestañear, como todo quisque. Mantener cierta decencia supone soportar de vez en cuando un aluvión de palos, como el que se está llevando mi último libro "El catolicismo explicado a las ovejas". También es cierto que hay muchas personas rezando por la salvación de mi alma inmortal. Vaya lo uno por lo otro. Lo que más duele es que muchísimos lectores me confiesen que se carcajean en cada página: yo creía haber escrito un libro de lo más serio.
 
Por mucho que la Iglesia sea una gran farsa, no cabe duda de que su influencia ha sido muy importante en la creación del mundo occidental, al igual que el mundo clásico, y de que la historia hubiera sido muy distinta sin su existencia. He vivido muchos años en África y el Cristianismo es, sin ninguna duda, la característica que mejor nos define en los países islámicos y animistas, por más que en mi caso me haya cansado de explicar que no todos somos cristianos. Nos guste o no, la historia es la que es y es absurdo ocultarla. ¿Cree usted verdaderamente que hubiera sido tan negativo reconocer estas raíces en la Constitución Europea? Le agradezco el esfuerzo que hace por ser imparcial y como lector de sus libros me pregunto también si nos podría avanzar algo de sus próximos proyectos. Gracias.   
Creo que el cristianismo es esencial para comprender la que podríamos llamar civilización occidental, por supuesto; pero los valores pretendidamente evangélicos ya se estaban imponiendo desde otras instancias (filosofía estoica y otras corrientes del pensamiento) cuando el cristianismo irrumpió como religión del Estado con el emperador Constantino. Desde entonces occidente ha evolucionado A PESAR DE el cristianismo o por señalar con mayor exactitud, a pesar de la Iglesia que en nombre de ese cristianismo ha sojuzgado, ha torturado, ha explotado, ha declarado guerras y perseguido libertades. Con la Ilustración occidente se liberó del yugo de la Iglesia (más o menos, algunos países como el nuestro, todavía lo sienten parcialmente) y desde entonces han avanzado los derechos humanos aunque a trancas y barrancas. Me parece natural y positivo que la Constitución Europea no hable de religión, que debe ser un asunto privado, en la conciencia de cada cual. Tenga usted en cuenta que existe una moral laica, o una ética si lo prefiere, que es la que debe orientar las leyes y normas de las sociedades libres. Las religiones deberían limitarse al ámbito estrictamente privado. Es mi opinión. Mis próximos proyectos incluyen extender la historia de la vida cotidiana de los españoles que inicié con "Los años del miedo" a todo el siglo XX. 
 
Es un libro Magistral. Lo mejor que he leido en Tealogia. ¿Podría decirnos cómo surgió la idea de escribirlo? Gracias. José Carlos.  
Nací en 1948 y me crié en la España nacionalcatólica de los colegios de monjas y de curas, de los ejercicios espirituales, del rosario diario, de la misa dominical obligatoria, de las terroríficas concesiones y del temor al Infierno por cualquier nadería. Cuando adquirí uso de razón comencé a `plantearme cosas, a leer sobre religión (me apasiona la literatura fantástica) y de ahí, sin casi advertirlo, nació ese libro.  
¿realmente cree que eso que usted hace es literatura?  
Uno intenta escribir para hacerse entender. No sé si eso será literatura, a lo mejor sólo es comunicación, al fin y al cabo el lenguaje es una herramienta que a mí me sirve para inspirar sentimientos positivos en el prójimo incluyendo como tales los que usted alberga al hacerme esa pregunta.

¿Cual es el motivo para hacer daño a las personas creyentes?  
¿Qué motivo tiene el médico para hacer daño al paciente cuando le pone una inyección? El buen hombre está convencido de que con su acción ayuda al paciente. También yo creo que con mi libro sobre el catolicismo, al que usted evidentemente alude, le haré bien a mucha gente. No es obligatorio leerlo: si uno es feliz siguiendo a los pastores del rebaño no tiene por qué perder el tiempo con mi libro ni con ningún otro. Cuando se posee la Verdad es mejor no desviarse tentando otros caminos. 
  
Hola Juan. Me gusta su manera de ver la Historia y me hubiese encantado que este último libro suyo hubiera salido hace 30 años y no ahora. Entonces hubiera sido valiente y además lo hubieran leído gente de todo tipo con ganas de saber. Siento decirle que su libro me parece un tanto oportunista al calor de las polémicas surgidas desde que el señor Rodríguez Zapatero se hizo con el poder, y dentro de la tendencia general del todo vale contra la Iglesia. No soy creyente y pienso que la Iglesia es una gran mentira pero me pregunto ¿Por qué ahora?. Gracias.  
Hace treinta años no tenía las lecturas ni las reflexiones que hoy me han permitido escribir el libro "El catolicismo explicado a las ovejas". En cuanto a su oportunismo en el momento de las polémicas Iglesia-Gobierno de Zapatero, tenga usted en cuenta que desde que uno escribe un libro hasta que lo entrega para que haga cola en la editorial en espera de su publicación suelen pasar varios años. Este libro lo escribí en tiempo del gobierno Aznar, estimulado por el tratamiento preferente e inconstitucional que el Gobierno dispensaba a la Iglesia. Cuando la editorial me avisó que lo publicaba revisé el texto y lo puse un poco al día para mencionar a Ratzy y algunos libros recientemente aparecidos.   
Hola Juan. Supongo que algún día las religiones desaparecerán totalmente de la vida pública y que no influirán para nada en el devenir social. Llegado ese momento y con sus conocimientos de la Historia, ¿cuáles cree usted que son los valores o defectos que la Iglesia cristiana ha inculcado en la sociedad española y que no desaparecerían tan rápido? Gracias. 
No creo que las religiones desaparezcan nunca: mucha gente las necesita. De hecho muchos que se han apartado del tradicional cristianismo andan metidos en astrología, new age, espiritualidad oriental y similares construcciones ideológicas porque necesitan creer en algo. A lo que legítimamente debemos aspirar en la sociedad laica es a que las religiones se mantengan en el ámbito privado, sin imponer sus criterios a toda la sociedad y sin mantenerse a cargo de los presupuestos generales del Estado. En cuanto a los defectos que la Iglesia nos ha inculcado creo que el principal es la hipocresía y la doble moral.
  
Me he preguntado muchas veces el motivo que pudiera tener un gobierno socialista, que intenta hacer ver que va en la línea de sacar la Religión de las escuelas, para haber hecho algo tan "revolucionario” como introducir además la enseñanza de otras religiones como el Judaísmo, el Islam, o la Iglesia Evangélica. ¿No le parece que esto es un paso atrás? ¿Cuál es su opinión al respecto? Gracias y saludos cordiales desde El Puerto de Santa María. 
Creo que la religión debe salir de las escuelas para impartirse en las parroquias. Si acaso podemos dejar una asignatura que sea cultura religiosa que informe al alumno sobre el contenido de las distintas religiones, no sólo la cristiana, como parte de su cultura general. Tal cosa ya existe en el currículum de los países avanzados. En Inglaterra se llama "Divinity". Por supuesto esa asignatura no deberían impartirla profesores que dependan económicamente de la Conferencia Episcopal aunque los pague el Estado, esa barbaridad vigente en España. 
 
Usted, que ha sido compañero de Alatriste, hubiera sido feliz viviendo en el siglo XVII, o en siglos anteriores? Quizás durante las Cruzadas?  Dios me libre de haber vivido en otra época. Por lo pronto llevaría cuatro años muerto (estoy trasplantado de riñón y gracias a eso vivo) Piense usted que Felipe II rey de medio mundo le sacaban las muelas sin anestesia, una comodidad que hoy está al alcance del obrero más pobre. Cualquier tiempo pasado fue peor. Estamos bien como estamos, aunque aún deberemos mejorar. Por cierto, ya que lo he mencionado. Déjenme hacer desde aquí un llamamiento a los lectores para que se animen a donar sus órganos para cuando ya no los necesiten. España está a la cabeza del mundo en donaciones, pero todavía no son suficientes: hay mucha gente esperando volver a vivir. Gracias.

Señor Eslava: Es un hecho evidente que muchos católicos son y quieren seguir siendo las 'ovejas' del Papa Benedicto, quien a su vez está encantado de ser el 'pastor'. ¿Qué otros rebaños tiene catalogados usted en el mundo en que vivimos? ¿Alguno se encuentra en peligro de extinción? ¿Y quién juega el papel del lobo?   
Me parece muy bien que muchos cristianos estén contentos con su condición y obedezcan las directrices de la Iglesia, siempre que no pretendan extenderlas a los que no pertenecemos al rebaño. Y lleva usted razón: otros rebaños son incluso peores en lo referente a libertades y agresiones a los derechos humanos, a pesar de lo cual gozan de más salud que el de la Iglesia. Enigmas del ser humano.  
Antes que nada, felicidades por su excelente libro. La pregunta es: ¿cree que la jerarquía de la Iglesia católica española es compatible con el sistema democrático? - gracias.   
Sí, es absolutamente compatible con el sistema democrático siempre que se la mantenga en el ámbito privado que le corresponde y no se le consienta que intente imponer sus particulares criterios contra las leyes libremente votadas en un Parlamento democrático.  
çSi estuviera en su mano 'castigar' al Papa por su metedura de pata al opinar sobre los preservativos y el SIDA, ¿cuál sería su castigo?  
Yo nunca castigaría al Papa, todo lo más le reñiría cariñosamente, le diría: ¡Pero hombre de Dios, qué cosas se le ocurren! Yo disculpo su obcecación en esta materia: cuando era joven no existía el riesgo del SIDA, todo lo más unas leves y molestas purgaciones 
 
Juan, ¿crees que la izquierda manipula la visión de la Historia de España y de la realidad del Islam en un intento de atraer el voto magrebí en un futuro no muy lejano? Salvador. Almería 
Los políticos siempre manipulan la Historia sean de izquierdas o de derechas. Ahora nos intentan convencer de que en la península medieval hubo convivencia de culturas: totalmente falso, sólo hubo coexistencia y el que detentaba el poder abusaba del más débil. Lo he explicado más extensamente en mi libro "Califas, guerrero, esclavas y eunucos". Por cierto que lo mejor de ese libro son los apéndices aunque no sean míos.

Sr Eslava. Acabo de leer su libro y tengo tres cuestiones que me gustaría me aclarara: 1ª Se limita a enumerar los milagros de Jesús pero no da una explicación amplia de cómo interpretar esos milagros desde el punto de vista de la razón. 2º Es posible que Jesús andara con zelotes pero a mí me parce difícil clasificarlo como tal. 3º Por qué cree que era fariseo  
Los enumero simplemente y no los juzgo porque me parecen leyendas. Creo que era un señor como otro cualquiera, sin capacidad para alterar las leyes de la Naturaleza, por otra parte inamovibles y dictadas por Dios (lo que encierra cierta contradicción). La moderna crítica bíblica lo señala como zelote, o sea patriota que aspira a la independencia de Israel (en mi libro explico autores y fuentes) y evidentemente era fariseo en el noble sentido del término,. Cuando Jesús los llama sepulcros blanqueados se refiere a los que fingen una religiosidad que no sienten. Esto sería aplicable a muchos cristianos ¿verdad? Jesús era un judío devoto que aspiraba a purificar la religión mosaica. Fue san Pablo el que inventó el cristianismo. 
  
Mi pregunta es obvia: ¿Se considera Vd. católico?   
Yo me considero agnóstico, pero la Iglesia me considera católico porque me bautizó.  
¿Hasta qué punto permanecen algunas reminiscencias del nacionalcatolicismo en la actual sociedad española?
  Ha visto la ira de los obispos contra las leyes laicas? Ahí lo tiene usted.  el catolicismo se parece en algo a la mafia ?i se refiere al uso de turbios procedimientos para conseguir sus fines, sí, guarda algún parecido, pero yo no lo llevaría más lejos. Seamos piadosos con la Iglesia.   
Saludos, escuché algunas opiniones suyas en la serie radial Otro Dios es Posible sobre la Sábana Santa. Si tan cierto parece que la reliquia "es una pedazo de tela en la que un timador del siglo 14 estampó el dibujo de un cadáver diciendo que era el sudario que envolvió a Jesucristo" ¿Por qué la iglesia se mantiene en hacernos creer que es real?    
Creo que la Iglesia jamás ha dicho que sea real, simplemente hace la vista gorda cuando la secta sindonológica lo afirma. La Iglesia permite que se venere o adore lo mismo que permite que se veneren esculturas de madera o piedra que representan a Cristos , Vírgenes o Santos.
   
Buenas tardes, me considero un "seguidor" de su obra y tengo que agradecerle los buenos momentos que me ha proporcionado la lectura de sus libros. Actualmente, estoy leyendo su libro "El catolicismo...." y me parece una obra, como todas las suyas, de máximo interés. Mi pregunta es la siguiente: hasta el momento (p.388), he notado la falta de cualquier referencia a los misioneros (religiosos/as) que prestan su servicio en comunidades/países donde también ayudan las ONG. ¿Qué opinión tiene de esa parte de la Iglesia? También me gustaría que en alguna de sus próximas obras tratara el tema de la POLÍTICA y sus derivados, como negocio/tinglado parecido al catolicismo. Gracias.   
En mi libro sólo hablo del componente doctrinal del cristianismo, especialmente el católico y no hago historia moderna de la Iglesia. Admiro la labor de muchos misioneros en el tercer mundo como admiro la de muchas ONG's que sin ser religiosas realizan una gran labor asistencial. Estoy convencido de que las jerarquías superiores de la Iglesia (curia vaticana, etc) utilizan la labor de esa infantería pobre y entregada de la Iglesia para blanquear su imagen y acallar sus conciencias. NO descarto escribir en el futuro algo sobre política. 
 
Señor Eslava. Imagine que Jesucristo hubiera renacido hace 30 años, y exactamente hoy empezara a predicar como inicio de su "vida pública". ¿Que cree usted que diría? ¿Y al ver el Vaticano?   
¿Usted cree que Ratzy y la curia vaticana le iban a consentir que les hundiera el negocio?   
¿Porque la iglesia no nos deja apostatar?   
Usted forma parte del número de los católicos españoles que la Iglesia esgrime para sacar subvenciones del Estado. 

Después de leer su libro "Una historia de la Guerra Civil que no va a gustar a nadie", le confirmo que no me gustó porque, en mi opinión, el libro no es tan imparcial como cabría deducirse del título, sino que tiene un clarísimo sesgo en favor del bando Republicano y no cita graves hechos a incluir en el "debe" de dicho bando, hechos que sí citan autores como Martínez Reverte. Por favor, intente convencerme que su nuevo libro no es tendencioso y dígame porqué motivos debería leerlo. 
Hice lo posible por hacerlo imparcial citando, por ejemplo, barbaridad cometidas por uno y otro bando. LO que es difícil de camuflar es que fue un golpe de Estado militar contra un gobierno legalmente elegido en las urnas. Los datos no son opinables. En cuanto a mi nuevo libro échele un vistazo en cualquier librería y juzgue usted mismo si es tendencioso.

¿Se atrevería el Sr. Eslava a hacer lo mismo con el Islam? Es fácil criticar y ofender al catolicismo, al Islam no se le critica ni ofende, por si acaso. ¡Ánimo valientes!  Yo soy católico, bautizado y educado en el catolicismo y bastante mediatizado por él a lo largo de mi vida. Tengo todo el derecho a opinar puesto que pertenezco al club. La pregunta sobre el Islam es muy inteligente, pero podría haberla mejorado preguntándome si me hubiese atrevido a escribir este libro cuando existía la Inquisición (que mató a los herejes hasta 1823). La respuesta es: NO, no me abría atrevido por temor a que me mataran como mataron a Cayetano Ripoll (la última ejecución en España). Otra posible pregunta podría haber sido: ¿Cree usted que la Iglesia seguiría abusando de la sociedad española y asesinando a los disidentes religiosos si la sociedad civil no le hubiera arrebatado hace dos siglos la potestad de perseguir y de matar? La respuesta en este caso es: No lo sé, señor mío. Habría que preguntárselo a Rouco, el bondadoso pastor de seráfica expresión que nos apacienta.

Recuerdo un artículo de Rafael Sánchez Ferlosio en el que atacaba a los provocadores por provocar. ¿No tiene miedo de haberse convertido usted en uno de estos? En alguien que realmente no aporta nada sino que utiliza la provocación para vender más   
¿Es usted oveja? ¿Respira por la herida? ¿Piensa que cuando Rouco arremete contra las leyes votadas por el estado democrático es un provocador?   
Acabo de leer Historia de España contada para escépticos, ¿cuál es tu opinión sobre la monarquía borbónica en España?   
Hay un dicho jurídico latino que establece que nadie `puede ceder lo que no es legítimamente suyo. Franco llegó al poder mediante ilegítimo golpe de Estado y luego cedió ese poder al rey don Juan Carlos. No sé si me explico.   
Mi pregunta no tiene que ver con su nuevo libro, pues todavía no he tenido la oportunidad de hacerme con el. Sin embargo ahí va mi pregunta: ¿creé usted que algún día la derecha de este país dejará a un lado a la Iglesia para comportarse como una derecha como "Dios" manda? Un saludo    
Estoy seguro de que la derecha acabará desligándose de la Iglesia. Le va la supervivencia en ello.
  
Buenas tardes, ¿es usted consciente de que hace mucho daño con su libro? ¿Es necesario que en la solapa del libro, quizá sea cosa de la editorial, pretendan acabar con las donaciones a la iglesia con todo el bien que hace? Me parece irresponsable y mezquino.  
Siento haberlo ofendido. No he escrito el libro para hacer daño a los que tanto daño hacen sino para iluminar a las ovejas descarriadas que perdieron su pastor. Lo de la solapa no es cosa de la editorial sino responsabilidad mía. Tendré que comprobarlo, pero yo creo haber escrito que el libro persuadirá al lector a marcar la crucecita en la declaración de la Renta, no lo contrario. 
¿puede su libro ayudar a ser mejor católico?  
Algunos lectores católicos me lo han elogiado. Quizá les haya iluminado el camino al tratarlos como personas dotadas de raciocinio y no como ovejas.  
Hola Juan: ¿Crees en -algún- Dios y religión?  
Ya dije más arriba que soy agnóstico. 
Juan, ¿Es posible que gran parte de los traumas psicológicos actuales se deban a conflictos creados por esa antigua y profunda moral católica? Me gustaría saber su opinión. Muchas gracias  
Sí, mucha gente está traumatizada debido a su educación católica. NO es nada nuevo. Eso ha ocurrido siempre y sigue ocurriendo. En algunas de sus variantes el catolicismo opera como una secta destructiva, no es ningún secreto



Entrevista a Juan Eslava Galán

 

Nuevo libro: «Dios es una invención humana»

El novelista e historiador desmonta con erudición y humor los mitos y leyendas del Antiguo Testamento en 'La Biblia contada para escépticos'

 

José Antonio Guerrero / 17 septiembre 2020

 

 

A las nueve y veinte de la mañana, cuando se inicia esta entrevista telefónica, Juan Eslava Galán lleva cinco horas al pie del cañón. Se ha levantado a las cuatro y media de la madrugada («cuando me suelo despertar») y se ha entregado, sin sacrificio alguno, a la escritura, lo que permite entender la envidiable capacidad de trabajo del novelista jiennense (Arjona, 72 años) y su prolífica obra, a un paso del centenar de libros. La más reciente añade otro título a su colección de historias para escépticos, aunque en esta ocasión Eslava se ha metido en un jardín más espinoso del habitual al atreverse a diseccionar, en tono crítico y humorístico, la Biblia, nada menos que la palabra de Dios revelada y uno de los grandes pilares de la civilización occidental, por no decir el fundamental. Además de los clásicos (Yahvé, Adán y Eva, Caín y Abel, Abraham, Moisés, David, Salomón y sus 700 esposas, el Arca de Noé…), Eslava aborda otros cientos de personajes, de Jezabel a el santo Job pasando por Judit, «una viuda resultona, acomodada y moralmente intachable» en pequeños capítulos didácticos, como es su costumbre, y ágiles de leer. Agnóstico confeso, el también historiador se ha centrado en 'La Biblia contada para escépticos' (Planeta) en el Antiguo Testamento, pero aquí también habla del Nuevo (en un plazo prudente habrá una entrega de éste) abriéndonos los ojos a ciertos episodios dados por reales.


-Dice que la Biblia sostiene la civilización occidental… ¿qué sería el mundo sin la Biblia?

-La mitad de las obras de arte de la humanidad, iglesias, catedrales, cuadros… están inspirados por la Biblia, que además es la base de las tres religiones monoteístas que ocupan el mundo. Es el libro más editado y el más vendido, aunque no diría que el más leído. No hay ningún libro que le pueda sustituir en importancia. Un árbol tan poderoso no deja que crezca ningún otro alrededor.

-¿Se ha superado la lectura literal de la Biblia, la de Adán y Eva, la manzana… o hay gente que aún cree en ello?

-Hay gente sencilla que aún cree en eso, que obviamente son mitos y leyendas, cuentos. En la Iglesia saben que todo eso es pura filfa. Pero es la palabra de Dios revelada y no van a tirar piedras contra su propio tejado, pero ellos saben que la Biblia es un artefacto literario en el que se han basado las religiones.

 

Poco humor en la Biblia

-¿Por qué hay tan pocas risas y tan poco humor en la Biblia?

-La Biblia, fundamentalmente, se hace en el entorno del rey Josías, en el siglo VII antes de Cristo. El Dios que se representaba entonces es el de la Edad del Hierro que es un Dios tonante, un Dios agresivo, que castiga… es un padre muy severo. Luego con el tiempo la cosa se va dulcificando hasta llegar al Dios de Jesús, que es un Dios de bondad.

-¿Cuál es el origen de la Biblia?

-Un Dios que en un principio era un Dios modesto comparado con los de alrededor, pacta con un pastor de ovejas y le promete la Tierra Prometida a cambio de que le adore en exclusiva. Esa es la idea básica. Luego ya está la putada de que la Tierra Prometida, Canaan (donde hoy se asientan Israel y Palestina) es la única parcela de Oriente Medio donde no hay petróleo… pero esa es otra cuestión.

«El Cantar de los cantares es un poema erótico con algunos tintes casi pornográficos»


-¿Quién la escribió?

-La Biblia no es un libro sino una biblioteca que se encuaderna en forma de libro. El canon de la Biblia católica tiene 73 libros… el de la protestante 66. Y podemos distinguir por lo menos a 40 autores, casi todos anónimos. Hay muchísimas manos. A veces hay lectura desabridas y otras que alcanzan unas cumbres literarias impresionantes, pasajes de franca belleza. Yo siempre recomiendo como poema de amor 'El Cantar de los cantares' porque cuando se desmenuza un poco es un poema erótico con algún tinte casi porno ¨[en el libro se habla incluso de 'cunnilingus'] que es una delicia.

El Prado y la Biblia

-¿Qué piensa de las enseñanzas de la Biblia?, ¿han envejecido mal o siguen vigentes?

-No podemos darle la espalda a Biblia porque forma nuestra cultura. Uno no puede entrar en El Prado o en cualquier otro museo europeo sin conocer algo de la Biblia porque no te enteras de la mitad de lo que estás viendo.

-¿Qué opina de las doctrinas bíblicas que transmite la Iglesia?

-Ellos obviamente toman la Biblia como un libro sagrado y la visión que dan de ella es muy sesgada, arrimando el ascua a su sardina y sin profundizar en las muchísimas incoherencias que hay y en los pasajes más crueles, con estupros, violaciones… La Iglesia lo que busca es la parte que le interesa y muchas veces cogiendo las cosas con papel de fumar para poder explicar y concordar ese Dios bueno de los Evangelios con el Dios terrible de los siglos anteriores.



-¿Ha aprendido algo leyendo la Biblia?

-Te da muchos mensajes útiles, hay libros sapienciales, los proverbios, el Eclesiastés… hay libros que te dan pequeñas píldoras de sabiduría que son muy interesantes. Yo he querido aplicar en el libro algunas de esas píldoras al mundo moderno y encajan perfectamente. Por ejemplo el autor del libro de los proverbios ya tuvo en cuenta a las petardas de la tele… te dice la clase de personas que son. Y encaja como un guante.

-Tenemos en la Biblia las plagas de Egipto y en el siglo XXI, la pandemia por la covid. Habrá gente que haga un paralelismo…

-En Egipto se dieron aquellas plagas míticas y en la antigüedad se dieron muchos casos de epidemias y pandemias, pero tendemos a olvidarnos de ellas. Como ya llegamos a la Luna, nos hemos creído los reyes del mambo, y la naturaleza ha venido a rebajarnos los humos.

-¿Cuál es la manzana del árbol prohibido de nuestro tiempo, nuestro pecado original?

-La soberbia. La sociedad moderna se ha ensoberbecido mucho.

-¿Y los políticos españoles se parecen más a Caín o Abel?

-Siempre ha habido una tendencia cainita en el pueblo español, sobre todo desde el siglo XIX se ha notado más esa oposición entre dos Españas, que espero se supere algún día si estos políticos descerebrados que intentar alentarla nos lo permiten.

 

-¿Qué le preguntaría a Dios?

-¿Por qué existe el mal? Si tú eres el Dios que nos quieren presentar en la Biblia, infinitamente bueno, infinitamente sabio… infinitamente omnipotente… ¿Por qué existe el mal en la Tierra, por qué nos jorobamos los unos a los otros, porque nos jorobas tú mismo…?

 

-¿Por qué nadie le preguntó a Lázaro cómo era el Mas Allá? No debía de haber periodistas en aquellos años…

-Jajajaja… lo de Lázaro ya sabemos que es imposible. Los muertos no resucitan. Ni Lázaro pudo resucitar ni Jesucristo tampoco, así dicho entre nosotros. Hubiese sido una buena pregunta, 'Oye tú que has estado en el otro lado del muro, explícanos lo que hay'. Es el fundamento de la religión, nos inventamos que hay algo para salir de la angustia de saber que uno se muere.

-Supongo que habrá una segunda parte, con el Nuevo Testamento contado para escépticos… ¿También cuestionará la resurrección?

-Todo es cuestionable, sobre todo las cosas que son imposibles como la resurrección de los muertos. Científicamente imposible.

-¿Y el papa Francisco… que diría de esto?

-Está al frente de una institución que tiene que vender su producto. Y su producto es la fe, que es creer sin ver las cosas, en cosas que no existen. La respeto, pero mi postura es racional. Se basa en la historia, en la arqueología, en la ciencia… para que podamos saber que la Biblia es un conjunto de leyendas sin base divina.

-Entre el escepticismo del que habla y el dogmatismo… ¿está la verdad?

-No, la verdad siempre está en el escepticismo, en el dogmatismo nunca.

-¿El Dios de nuestros antepasados es el mismo de nuestro tiempo o es nuestro concepto el que cambia?

-Dios es una invención humana. Nuestro concepto de Dios va cambiando porque el hombre va cambiando. Eso funciona así. El hombre primitivo adoraba la Luna y las estrellas porque pensaba que eran divinidades, pero ahora ya sabemos que son planetas, el espacio… en la medida en que avanza la ciencia retrocede la religión o retrocede la fe o las creencias. Ante esa incógnita de qué va a ser de nosotros cuando muramos, tienen que existir siempre asideros como las religiones para las personas que lo necesitan.



 Entrevista a José Ruiz Mata 

El escritor jerezano José Ruiz Mata publica en Almuzara el ensayo 'Eso no estaba en mi libro de Historia de las Religiones', una panorámica "desapasionada" por miles de años de creencias, dogmas e intentos de hallar respuestas a lo inexplicable.   lavozdelsur.es Paco Sánchez Múgica  22-01-2017 

Los antiguos filósofos grecorromanos pensaban que la religión y el temor a los dioses se inventaron para imponer a cada cual disciplina y sentido del bien y del mal en la convivencia en sociedad. Pero también para explicar lo incontrolable. Miles de años después, de las sociedades de cazadores-recolectores a la red que rinde culto a lo social y al dios de la imagen, poco o nada ha cambiado. Aunque muchas preguntas que carecían de explicación sobre el universo que nos rodea y por qué las cosas son como son han ido respondiéndose en esta larga travesía, hay misterios con difícil resolución. En 352 páginas, José Ruiz Mata (Jerez, 1954) describe "sin partidismo" y "desapasionadamente" una panorámica de los distintos sistemas culturales a lo largo de los siglos que han conformado lo que se conoce como religiones. De Zoroastro a Cristo, de Buda a Mahoma, su historia ha conformado en gran medida la historia de la humanidad. Desde ese punto de partida en el que las creencias o no creencias individuales han sido casi consustanciales al hombre, el autor de Eso no estaba en mi libro de Historia de las Religiones (Almuzara, 2017) aborda un ensayo centrado en hechos históricos.

 En él comprueba de "dónde surgen las religiones y por qué, y cómo unas van aportando a otras muchos temas que influyen en el hombre desde siempre. Sé que este tema puede incluso herir a mucha gente con cualquier comentario, por eso he querido hacerlo de forma desapasionada". Revela la Wikipedia que, según algunas estimaciones, existen alrededor de 4.200 religiones vivas en el mundo e innumerables extintas. Ruiz Mata empieza su ensayo por Oriente: hinduismo —la más practicada y la más antigua de cuantas se siguen practicando—, budismo y confucianismo. Luego salta a Occidente, "para ver los orígenes del cristianismo". Y ahí aparece, como en la portada de su libro, Alejandro Magno. "Es una pieza fundamental en esta historia porque pone en contacto a Oriente con Occidente. Empieza a tener un concepto diferente de lo que había hasta entonces: conquistaba de una manera más moderna, incorporaba a enemigos a su ejército... Muchas religiones, culturas y filosofías, sobre todo de Persia, aparecen por Europa, y viceversa, y el mundo se empieza a ver de otra manera".

Órficos (a Orfeo ya le crucificaron), los egipcios, el platonismo, Apolonio de tiana, Mitra, el judaismo, el islam y los sunitas y chiítas... y la gnosis. "Para mí todo el cristianismo surge de ella, de la que no se conocía casi nada porque la Iglesia se había encargado de ocultarla". Ya en el terreno del cristianismo, "lo que quizás más nos afecta a nosotros, hablo del simbolismo de los Evangelios, de la escatología, la iconografía, de la Virgen María, los santos...". En ese recorrido aséptico, el lector podrá comprobar que "la religión en primer lugar surge como idea liberadora de una necesidad del hombre, pero poco a poco el hombre se pone al servicio de la idea, como ocurre también con muchos pensamientos políticos, que acaban creando ritos y dogmas que encorsetan al hombre". Ideas que, en paralelo, se convierten en fuentes de dominación, poder y dinero. "No ha habido un negocio más grande en la historia que el de la Iglesia. La creación del purgatorio ha sido una de las grandes ideas de negocio de la historia", apunta Ruiz Mata. 

 ¿Sigue teniendo sentido la religión en nuestros días? 

Cuando hay oscuridad absoluta el mejor guía es un ciego pero una vez que el hombre ya se está dando cuenta de dónde surge la vida, cuáles son las leyes de la naturaleza, la física... seguir al ciego pues ya no ha lugar. Ya ha amanecido, como quien dice. Si ya ha amanecido para la humanidad y entendemos muchas cosas del universo, pues no sigamos a los ciegos sino a los que ven, ¿no? Antiguamente daban respuesta a una serie de respuestas que el hombre no tenía y ahora sí las tiene. No nos aferremos a las cosas que tienen respuesta. 

¿El infierno está en este mundo de refugiados y hambrientos?

Dicen que Dios es perfecto y creó este mundo, que no es ni mucho menos perfecto. Con lo cual, la perfección dejó mucho que desear. Ha ido mandando a sus hijos para arreglar esto, para nosotros a Jesucristo, y esto sigue exactamente igual que estaba. El mundo sigue igual. O Dios no tiene arreglo, y debe estar tirándose de los pelos porque no es tan perfecto como él dice, o esto es mentira. Después de mandar a su hijo a liberarnos a todo el mundo esto sigue haciendo aguas por muchos sitios. El mundo no es ni un ápice mejor tras la venida de ninguno de los profetas. Con lo cual mucho me temo que esto de los mesías suena a camelo. Han mandado a técnicos a reparar averías y la instalación sigue mal hecha.

La barbarie sigue llevando a justificar asesinatos en nombre de la religión.

También hay una utilización por parte de los Estados bastante importante. No es solo que la religión utiliza al hombre sino que los Estados utilizan a las religiones. El tema del terrorismo islámico también esconde mucha injusticia social. No podemos olvidarnos del petróleo, de la lucha de los Estados, el terrorismo más grande es el de los Estados, el terrorismo es utilizado por ellos para desestabilizar. Somos gente civilizada y no vamos a ir ya a la guerra pero sí pueden producirse ataques terroristas, ¿vale? En muchos aspectos el terrorismo actual no se puede enjuiciar directamente con un problema de la religión sino que hay que ver lo sociopolítico muy profundamente.

Al final hoy Dios es el dinero y el poder.

Están por encima del terrorismo y de las religiones en este momento. El terrorismo es más grande desde que dijeron de luchar contra el eje del mal. Se atacó Libia por el petróleo o a Siria por intereses en gaseoductos y oleoductos, Irak es otra prueba palpable… Después se ve que los motivos esgrimidos son mentiras y eran otros, pero no pasa nada. El terrorismo habría que tratarlo más bien desde otro prisma antes que desde el religioso.

Raztinger alertaba de la descristianización de Europa. ¿Puede revertir un Papa como Francisco la tendencia? Hay quienes ven el sentido de la religiosidad como algo pasado de moda.

Buñuel decía 'soy ateo, gracias a Dios'.

Estoy en contra totalmente de la gente que dice que cuando no hay Dios hay caos o de ese concepto de que al creer menos en Dios la gente ha perdido los valores. La gente sigue luchando por la libertad, contra la injusticia, por la paz, por la solidaridad… El hecho de no creer en Dios no implica no creer en nada. Hay muchísima juventud que sigue luchando por estas cosas, lo que sucede es que nosotros creemos que en la antigüedad todo el mundo tenía pensamiento único. Hace mucho tiempo los que sabían leer y escribir eran cuatro, y ahora pretendemos que todo el mundo sepa leer y escribir, pero en el fondo seguirán siendo cuatro porque el resto se deja vivir. Es decir, los preocupados por los temas sociales, culturales, educativos… siempre son muy pocos. La mayoría se deja vivir. Cuando la religión era una pues se dejaba vivir en eso. Ahora que la religión no está adaptada a los tiempos la gente se aferra al consumismo, a la televisión, a los programas basura… que en definitiva constituyen una vida paralela. Ves que un matavacas ha tenido un niño con una folklórica y te creas un mundo paralelo que te hace olvidar la miseria de todos los días. Seguimos necesitando algo que nos libere de toda la miseria.

En Andalucía, y concretamente en Jerez, hay procesiones todo el año. ¿Tiene algo que ver eso con la religión o con la oferta lúdica?

En Andalucía, por ejemplo, existe más una tendencia folklórico-religiosa que una religión profunda. Seguimos adorando a Astarté, que tiene unos pocos de miles de años. Y esa es la Virgen del Rocío. La Iglesia tiene que echar mano de la Virgen porque es incapaz de erradicar los cultos a las diosas de la tierra, entre ellas Isis. Eso también lo trato en el libro. Por eso tiene la Virgen tantísimos nombres porque era Isis, la de los mil nombres. Entonces, la Iglesia ha utilizado una serie de medios para ir imponiéndose, los primeros padres denostaban a la Virgen, que apenas aparece en los Evangelios y que decían que no creía en Jesucristo, sin embargo después tuvo un protagonismo muy grande por ello. Somos un pueblo de conciencia agrícola y nuestra diosa siempre fue Astarté, diosa muy cercana a la tierra, y eso ha sido sustituido por la Virgen en sus diferentes aspectos. La Semana Santa es algo folklórico-religioso totalmente, y eso hay que verlo también desde ese punto de vista y cómo influye.

Decía recientemente el padre Repetto en una entrevista en este medio, que en Semana Santa solo hay dos procesiones realmente y el resto es un "ventilar a los santos".

Pero es que en cierta manera, la religión es eso también. No puedo imponer mi concepto de religión a los demás. Aquí se han paseado en parihuela a todos los dioses del mundo, se paseaba a Astarté, a Juno, a Orfeo… El pueblo mediterráneo ha sido muy de pasear a sus dioses. Ahora mismo la religión católica no hace ni más ni menos que lo mismo. Oponerse a eso es oponerse a nuestro concepto de religión. No lo entenderíamos de otra manera.

¿Facebook es Dios?

Lucho por mi intimidad y, sin embargo, pongo en el Facebook que mi niño tiene diarreas hoy, y exhibo al niño. Lo ves desde fuera y suena a cachondeo. Pero buscamos sustitutivos para poder soportar la miseria de este mundo y de nuestra existencia. El mundo seguirá y la gente que está preocupada por la justicia y la solidaridad seguirá siendo una minoría que creerá o no en Dios, pero el mundo seguirá adelante. Y la mayoría, que antes podían ser fanáticos religiosos, ahora se ponen el Sálvame y ya está. Si antes ponían cirios a un santo, pues ahora vas a un centro comercial, compras cosas que no necesitas o visitas el patio de vecinos del siglo XXI.

¿Tan poco ha cambiado esto?

El teatro nunca fue lo que era… Nunca fuimos lo que dicen que éramos. Hay una carta de Aristóteles que la lees sin saber que es de él y parece de un padre actual hablando de la juventud de hoy: ya no respetan a los mayores… y cuando ves que es de Aristóteles dices: nada ha cambiado. El hecho de que se sustituya la religión no nos hace mejores ni peores, pero si ésta no da respuesta, pues la dará otra cosa y nos seguiremos evadiendo con vidas que ahora creemos que son reales.

¿El hombre siempre será un lobo para el hombre, pese a Dios?

Sí. Lo que pasa que esa frase tiene una segunda parte que no se dice. El hombre es un lobo para el hombre y no lo conoce. Somos unos lobos si no conocemos a ese otro hombre. En cuanto le conoces ya no actúas igual. Somos duros con África porque nunca hemos estado allí. El hombre lo que necesita es conocer a sus semejantes para poder amarlos. En El tercer hombre, cuando se montan en la noria, preguntan desde arriba a cuánta gente mataría si le dieran un dólar por cada una… Claro, desde arriba se ven personas como hormigas pero cuando la noria baja ya ves a las personas con sus caras y no matarías a nadie. Creo que los que atacan las aldeas, si fueran allí y les conocieran, a sus familias, a sus hijos, no mataban a nadie. La lejanía nos hace ser crueles.

Autor de casi una veintena de publicaciones, Ruiz Mata es director de la revista de literatura Tierra de Nadie y de las diversas publicaciones del mismo nombre; ha sido secretario de la asociación andaluza de escritores y críticos literarios, Escritores y Críticos del Sur; y su novela La mano que aprieta (Calambur, 1999) fue finalista del Premio Andalucía de la Crítica. Intelectual comprometido, verso suelto e ingenioso hidalgo letraherido, este autor jerezano es tan cuentista como filósofo. "Un novelista no es alguien que meramente cuenta una historia, debe contener algo más dentro para que sea novela lo suyo", expone, quien asegura que "fundamentalmente hago ensayos de historia o novela". "Me encuentro muy a gusto en las dos. A veces la novela me hace llevar el planteamiento que tengo y no quiero discutirlo, porque si lo hago como ensayo se me pueden echar más encima, y entonces mis conceptos filosóficos los expongo como novela porque ahí creo un mundo, que es mío, y ahí intento que entre el lector. Sin embargo, en el ensayo ya el mundo está hecho y lo que intento es explicarlo. El éxito mayor es cuando el lector entra en mi mundo y ve que es vivible y real".

 ¿Cómo se siente un escritor cuando ve un titular que dice que cuatro de cada diez españoles no abre un libro?

(Risas) Mira, eso lo único que hace es corroborar lo que te dije antes: por mucho que digan que en España no existen analfabetos, seguimos siendo analfabetos funcionales. Pretender que todo el mundo sea… mire usted, no. El arte no es demócrata, es para el que tiene esa capacidad. Y si no la tienes no eres artista, no es una cuestión de derechos sino de habilidades. Quiero cantar en la Scala de Milán pero con mi voz no canto ni en la ducha. Al final, la gente que sigue leyendo y los intelectuales son los que son. No somos ni mejores ni peores, siempre ha sido así. De la historia han quedado los intelectuales pero ha habido un montón de gente anónima que se ha ido olvidando.

¿Se podrá disociar algún día el Estado de la religión? En Jerez vuelve a reabrirse el debate sobre los símbolos religiosos en espacios públicos.

Me fastidia enormemente. El tema religioso es algo íntimo. Nadie se puede meter con lo que tú quieras creer pero eso es algo de la intimidad. Y punto. Socialmente, y sobre todo, se utiliza para imponer ideas. Bastante con que ya intenten imponernos ideas políticas como también las religiosas. Una ciudad debe ser laica y luego que cada cual practique en su intimidad la religión que quiera practicar. Estoy en contra de las clases de religión. Si usted quiere que su hijo dé religión mándelo a la catequesis, a la madrasa o a la sinagoga, pero el estado civil debe ser aconfesional y que todos respetemos las creencias de los demás. Pero, claro, venimos de una España donde obligaban a creer y solo había una religión verdadera y autorizada. Así nos luce el pelo. Nada más entrar a Jerez por Sevilla te encuentras a monseñor Escrivá de Balaguer, más adelante a los Rotarios, luego a Álvaro Domecq, uno de los tipos más nefastos que ha habido en esta ciudad, y más a la derecha a la Virgen del Sagrado Corazón. Creo que la ciudad debe pasar esa página. Usted es religioso, pues para usted.

Al final, es una manera como otra cualquiera de arrancar votos.

Exactamente. Se trata de arrancar votos, pero no puede ser. Su concepto religioso es para usted. No voy por la vida queriendo que todo el mundo piense igual que yo, ni hago alardes de mi ideología. La religión es respetable pero forma parte de la intimidad de cada cual. La Iglesia tiene un problema: o se hace lo que diga, o estás en contra, y no es así, puede haber otro tipo de relación lógica o amable sin necesidad de esa sumisión. Ahora vamos a hacer una jornada sobre laicismo en Jerez, y vamos a tratar el tema de las inmatriculaciones y las exenciones de impuestos. Me parece muy bien que no paguen por sus lugares de culto público pero es que tiene propiedades en alquiler por las que hace negocio y tampoco paga. ¿Por qué no va a pagar impuestos por algo que le produce una renta? Habrá que ver qué temas son libres de carga por dar servicio a la comunidad y con cuáles hace negocio.

Usted también es un activo defensor de la Memoria Histórica. Entre quienes están a favor de reparar la dignidad de las víctimas ¿hace falta más acción y menos postureo?

Porque al final es lo mismo, hay personas que somos convencidos y otras que no son convencidas pero actúan como si lo estuvieran porque hay que estarlo. Y al final canta la gallina. Su postura no era de conciencia sino de oportunidad, y al final no haces nada porque de ti no sale. Si ciertos políticos tuvieran un verdadero interés en zanjar este tema ya habría acabado. La sociedad empuja a algunos políticos —qué trabajito nos costó quitar el busto de Pemán, por ejemplo; no digo ya que quitemos las calles, pero no pongamos más, ¿no? En Jerez en lugar de quitar se pone— porque los políticos andan perdidos y no tienen una plena conciencia, y actúan solo si se les empuja, a remolque. A poco que se quedan solos pues meten la pata. Hace más de 40 años que se debió hacer esto y nunca nadie lo ha hecho. Pacheco no movió un dedo y se hartó de poner glorietas y monumentos. Que la plaza más importante de la ciudad esté presidida por un dictador… Y lo curioso es que la mayor parte de estos dictadores están enterrados en lugares sagrados: desde Queipo de Llano, un asesino del que La Macarena luce un fajín; o el propio Valle de los Caídos… La Iglesia ampara a estos señores.

 

Gustavo Martín Garzo:  SOBRE EL CATOLICISMO

 El País 24-7-2007 

‘Sólo la gente buena’, escribió Mary McCarthy en Memorias de una joven católica, ‘puede permitirse el lujo de ser religiosa. Para la demás gente es una tentación demasiado fuerte, una tentación a los pecados mortales del orgullo, la ira y la pereza’. No hay más que ver la actitud de una buena parte de los católicos de nuestro país para concederle la razón a la gran escritora norteamericana. Claman ruidosamente contra esa aspiración irrenunciable en un Estado moderno de separar religión y sociedad civil, forman rebaños airados que toman ruidosamente las calles, se empeñan en decirnos cómo debemos vivir y educar a nuestros hijos. Es el problema de los que tienen una fe, que tienden a expresarse con la violencia e impunidad de los que se creen portadores de la verdad. Al escucharlos, no puedo dejar de imaginarme lo distinto que habría podido ser este país si hubiera optado por el ateísmo y el agnosticismo. Un país de plácidos y comprensivos ateos, ¿puede haber un sueño mejor para la convivencia?

Y es que pocas cosas han tenido una influencia más nefasta sobre nuestra historia que este catolicismo militante. Muchas veces me he preguntado qué podía haber en el pensamiento de aquellos religiosos a cuyos colegios todos los de mi generación acudimos durante años. Recuerdo la perversidad de sus sermones, el silencio amenazante de sus iglesias y nuestra angustia al escucharles. Unos adultos aterrorizando a unos niños, ¿nos hemos parado lo suficiente a considerar todo esto? El país en que vivíamos no era distinto a esos colegios oscuros. ¿Acaso los obispos actuales lo han olvidado? No, no lo han podido olvidar, y la pregunta es por qué entonces no se han vuelto más prudentes. ¿Tal vez porque en el fondo de sí mismos siguen añorando esos tiempos y el poder que tenían en ellos? Pero nosotros no podemos añorar tiempos así y por nada del mundo quisiéramos regresar a ellos.

Queridos obispos, os recordamos rigiendo la vida entera de este país. Diciéndonos cómo debíamos comportarnos, las películas y libros que podíamos ver y leer, hasta dónde podían llegar nuestras caricias. Recordamos vuestras lúgubres Semanas Santas, vuestros colegios clasistas, vuestra feroz persecución del deseo, vuestras terribles amenazas, vuestra malsana obsesión por los asuntos de alcoba. Os recordamos introduciendo a Franco bajo palio en las catedrales y, sin embargo, hemos guardado un respetuoso silencio para no disgustaros. Pero eso lejos de bastaros os ha servido para envaneceros y volver a clamar contra todo aquello que no se pliegue a vuestros preceptos. Creo que va siendo hora de que os calléis. Hora, por ejemplo, de poner fin a los insensatos privilegios económicos que seguís reclamando, y de volver a la idea de una educación laica, ajena a cualquier creencia religiosa. Se habla de los derechos de los padres a decidir la educación de sus hijos, pero por encima de estos derechos están los de los propios niños, sobre todo, el derecho a ser educados en los valores universales de la razón y la tolerancia.

Y sin embargo, yo, que no soy creyente, estoy agradecido al catolicismo, porque escuché sus historias de labios de mi madre. Claro que mi madre nunca nos imponía nada y se limitaba a transmitirnos su fe a través del amor, que no busca atemorizar sino la complicidad y el consentimiento. Sí, eso era el catolicismo para ella: una religión de la vida y de la belleza. Pues si un dios había sido capaz de morir por nosotros ¿cómo era posible que nuestra vida pudiera no tener sentido? Ese catolicismo dio a mi infancia exaltados momentos de altruismo, ritos raros y carentes de utilidad práctica, el sentido del misterio y la maravilla. Me enseñó a respetar a la mujer, a amar a los animales, a permanecer vigilante ante el mal y a creer, mientras fui niño, en la resurrección de la carne, que puede que sea una de las historias más disparatadas y hermosas que el hombre haya concebido jamás.

Pero ¿qué tiene que ver todo esto con las consignas de las autoridades eclesiásticas? Nada. Siempre he pensado que estas autoridades, y su corte de vociferantes ejércitos de moralidad, son como esos maestros sin vocación que teniendo hermosos cuentos no los saben contar a los niños. O no se molestan en hacerlo, tal vez porque son los primeros en no creer en ellos. Sin embargo, son cuentos traspasados de romanticismo que hablan de cosas tan esenciales como la responsabilidad individual, la igualdad entre los hombres y la posibilidad del milagro. Que critican el poder y el afán de riqueza, que nos dicen que los niños son sagrados y que el encuentro entre un hombre y una mujer puede ser lo que fue en el edén. Pero también, como todos los verdaderos cuentos, que reclaman el silencio para cumplirse. Es eso lo que percibimos al entrar en los bellos templos católicos, que allí se entra no para vociferar o hacer proclamas sino para estar en silencio. No hay más que contemplar las imágenes que nos reciben. Ángeles aturdidos, santas que se derriten de amor, obispos absortos en la lectura de misteriosos libros, cuerpos que, aun llenos de heridas, gimen de gozo, madres que lloran. Todos guardan silencio, ninguno sabe decir lo que quiere o lo que le pasa. La Biblia está llena de historias así. La historia de la burra de Balaán, que vio un ángel, la de Agar y su pequeño Ismael, la del discreto Noé, preparando su arca, la del obstinado Job, la de Raquel y sus ovejas, y por encima de todas la de la silenciosa María. Una muchacha que en un pueblo perdido recibe la visita de un ser alado que le anuncia que será la madre de un rey. ¿No es el comienzo de un cuento de hadas? Gran parte de la religión católica se centra en este ser adorable, que representa el misterio de la bondad, y cuya contemplación ha dado lugar a alguno de los más hermosos cuadros que se han pintado nunca.

Pero ni siquiera a ella la dejan tranquila. ¿Podemos imaginarnos a Hamlet regentando un negocio de pompas fúnebres, al capitán Achab con un puesto de pescados congelados, o a la Celestina dando cursos para reforzar la autoestima? Pues es lo que hacen esos supuestos devotos de María, llenan su boca de palabras que nunca pudo pronunciar, transformándola en poco más que en una antecesora de Rappel. No les basta que se aparezca a unos pobres pastores, sino que quieren que les hable de la conversión de Rusia, que profetice el atentado de Juan Pablo II o nos advierta de los peligrosos abismos a que nos encaminamos. Pero María es pura y hermosa y ficción, ¿por qué habría de venir al mundo para ocuparse de lo real? El camino debe ser el inverso: es lo real lo que debe mirarse en el espejo de lo verdadero. De haber entregado algo a aquellos pastores de Fátima habría sido esa página en blanco a que se refirió Isak Dinesen, pues la verdad necesita el silencio, un mundo de encinas, niños pobres y animales somnolientos para manifestarse. No los palacios arzobispales. No sus procesiones, sus cónclaves, su obsesión en decirnos lo que tenemos que hacer y pensar.

Sí, es cierto lo que dice Mary McCarthy, la religión sólo debería estar permitida a las gentes apacibles y bondadosas, a esas gentes que no desean imponer sus ideas a los demás y se limitan a detenerse ante las imágenes de su devoción buscando sólo belleza y consuelo. Pero una religión así ¿por qué habría de estar en contra del matrimonio de los homosexuales, del uso de los preservativos, de que las parejas se separen cuando huye de ellas el caprichoso amor, o del encuentro libre y gozoso de los cuerpos? No entiendo la obsesión de todos estos guardianes de la moralidad por el sexo, como no entiendo su complacencia con los poderosos. Deberían hacer como Francesco de Asís: construir iglesias diminutas, hablar con los pájaros y los lobos, bailar bajo la lluvia, llamar hermanos al dolor y a la muerte. Sólo así estarían a la altura de las historias que dicen guardar. Por ejemplo, de la historia del encuentro entre santa Clara y Francesco. Santa Clara era una muchacha noble que llevada por la devoción al santo de Asís lo abandonó todo, incluso se cortó su melena dorada, para seguirle. Y muy pronto otras muchachas se unieron a ella y formaron una comunidad atenta a las enseñanzas del pequeño santo. Y cuentan que santa Clara sólo vivía para imitarle y añorar su compañía, pero que, Francesco, siempre tan ocupado, apenas la iba a visitar. Y que una de las veces que lo hizo quedaron en una casa situada en una colina. Nadie supo qué hicieron ni de lo que hablaron esa noche, pero todos los que andaban por los alrededores vieron un resplandor y, al acercarse, supieron que lo que ardía era la casa en que Francesco y santa Clara estaban juntos.

Eso debería ser la religión, un mundo de delicadezas, desatinos y misterios. Contemplar esa casa incendiada en la noche, hacernos creer que también a nosotros puede estarnos destinado un lugar así en este mundo. Lo demás es silencio.

Francisco Nieva:  como ateo ilustrado me interesa las religiones

Dramaturgo  2004-09-26-L.R. España


Aunque yo soy ateo, tengo mis dudas, y es ineludible que las tenga por los motivos – esencialmente estéticos– que pienso exponer. Ya dije una vez que: «Bien sabe Dios que soy ateo». En mi familia, en gran parte republicana, las mujeres eran creyentes y los hombres tolerantes con sus mujeres. Se decían católicos de bautismo, pero se confesaban ateos cuando no había otra necesidad, cuando una solución de conciencia lo requería. El ateísmo combatiente lo consideraban de mal gusto.


   ¿Qué rencorosa y desafiante necesidad –o que intereses específicos – impulsa a declararse ateo a los cuatro vientos, como el que se declara por medio de un bando, para suscitar la reacción de muchos enemigos ignorados? Aún es más absurdo convertirse en apóstol del ateísmo. Durante los seis años que duró nuestra república, esos cultos, reflexivos y generosos republicanos de mi familia, no se mostraron jamás anticlericales ni antirreligiosos. Podían morir bien cristianamente –y a la fuerza– pero yo siempre vi en sus ojos que eran ateos y su conciencia estaba en paz. Eran honrados a carta cabal, pero ateos. Que yo no quisiera hacer la primera comunión, les pareció muy natural. No me forzaron lo más mínimo.
   Es curioso que, de joven, yo mirase la Iglesia como un gran espectáculo, que me complacía mucho en sus grandes manifestaciones, de una suntuosa truculencia. Yo era contemplador, por natural designio, del espectáculo de España. El espectáculo de la sociedad española era este: mitras y tricornios, mantillas y abanicos, gorras de «género chico» y chisteras de «alta comedia». Y, en mi inocencia sensorial, me parecía un espectáculo brillante por demás, un carnaval precioso. Y esa misma impresión estética, la pude manifestar después en mi «Teatro Furioso», que tenía un trasfondo de ateísmo. Yo había considerado, desde muy joven, que España era una «zarzuela inevitable». Y tuve la feliz idea –influido por la vanguardia– de dislocar estéticamente ese género, el más popular de mi infancia.


   Cuando un niño, suficientemente receptivo, se educa en un ambiente familiar como aquel, puede dar por resultado un tipo, al que –primero– la idea de Dios no le atormenta en absoluto y –segundo– alguien que mira estéticamente el catolicismo como venero de cultura heredada, de la que prescindir en profundidad es una locura. No puedo prescindir de Miguel Ángel, ni de Borromini, ni de Caravaggio, Y, por supuesto que no puedo prescindir de Cervantes, de San Juan de la Cruz, ni de Baltasar Gracián. Todos «producidos» por la iglesia católica, de la que ellos mismos se nombran adalides. ¡Qué le vamos a hacer! Para amar –y comprender– todo eso, tenemos que volvernos accidentalmente cristianos. Como para leer a Kierkegard o a Unamuno. A un ateo radical y militante, este voluntario viaje de reconocimiento e identificación con nuestros clásicos del arte y la literatura, le debe trastornar un poco. Leer o contemplar con reservas o prejuicios de ese tipo, disminuye el placer estético, equivoca en cierto sentido.
  

 Pongamos un ejemplo: he de sentir curiosidad por la mística, aceptarla íntimamente, como una manifestación trascendental de la conciencia humana, para apreciar estéticamente en su espiritualidad y su forma, la Santa Teresa de Bernini. Tengo que saber muy íntimamente de «qué va la cosa», como es precisamente que me entere ante una bella escultura de Buda. Conocí a dos filósofos franceses –muy «progres»– extraordinariamente interesados por la mística, como Georges Bataille y Roland Barthes. En arte, yo he preferido no equivocarme. Mi iniciación católica –por la fuerza formativa del ambiente– «entiende» estética y religiosamente un cristo de Grunewald, como un santirulico, esbozado al carbón por Matisse. Creo que tengo esa fortuna. Me siento obligado a creer en Dios, leyendo a Pascal. No sólo eso, sino leyendo a Barbey d´Aurevilli o a Claudel, y a tantos escritores católicos modernos que me gustan.
   Y es el caso que, un «anticuario» como yo, enamorado del arte de todas las culturas, cree firmemente «que tenemos que aceptar, buscar en nosotros mismos una idea, una noción de “lo divino” que se acomode a la contemplación admirativa de un templo indú». Mi curiosidad por el arte islámico, animada por la admiración que me suscitaban los poetas arábigo-andaluces, me obligó a leer el Corán con el máximo respeto. Yo, que tanta atracción siento por el budismo, por el libro de Tao, por el teatro «no» japonés, tengo que volverme –por un fenómeno de empatía– un tanto místico oriental. Si estoy gozando de un atardecer en el Generalife, hasta puedo coincidir tangencialmente con el cursi de Villaespesa y con su sentimiento «modernista» del paraíso de Alá, lleno de huríes ondulantes, con cintura de avispa. Estoy interinamente requerido, cortejado y «camelado» estéticamente por Dios.


   Un creyente, me diría que todo está tocado por la mano de Dios. Todo lo importante en el arte y en la cultura lo ha generado un sentimiento religioso. Y es cierto que existen un arte y una literatura que no lo son, y yo respondo a esa postura con extrema comodidad, pero no pocas veces hay que olvidarse de esa convicción para entender en profundidad muchas cosas, animadas por creencias y aun por fanatismos específicos. Dios está ahí, empecinado, no quiere retirarse de la puerta, hay que recibirlo con la obligada cortesía de un ateo bien educado emplea.


ENTREVISTA A LYNN MARGULIS

                 "En EEUU, si no crees en Dios, eres un asesino"


Bióloga. Es una de las principales figuras del evolucionismo mundial y defensora de la simbiogénesis, teoría que explica el mecanismo de la evolución que Darwin no pudo resolver

Publico.es MARTA DEL AMO MADRID 06/12/2009


 

Este año se celebra el 150º aniversario de la publicación de El origen de las especies de Charles Darwin. Sin embargo, el paso del tiempo no ha logrado resolver el debate sobre el origen de la selección natural. Los expertos coinciden en que las especies se forman a través de la evolución, pero, ¿cómo se dirige este proceso? A esa pregunta pretende responder la bióloga evolutiva Lynn Margulis (Chicago, 1938). Esta científica, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y de la Academia Rusa de las Ciencias, ha pasado a la historia por su teoría de la simbiogénesis, según la cual, las diferentes especies son fruto de la fusión de cualidades de distintos organismos simbiosis para formar otros nuevos.

 Se cumplen 150 años desde que Darwin publicó su obra. ¿Cuál ha sido el mayor hallazgo en biología evolutiva desde entonces?

La gente habla de selección natural sin saber lo que es. Creen que Darwin dijo que el mecanismo de evolución es la selección natural, pero eso no tiene ningún sentido. Él sabía que hay una fuente de cambios hereditarios, pero no conocía el mecanismo que los genera. Después de Darwin, unos científicos decidieron que esta fuente de cambios era la acumulación de mutaciones al azar, algo que Darwin no dijo y de lo que no se ha encontrado ningún ejemplo. Después de 150 años, se puede decir con certeza que Darwin tenía razón, que existe un proceso de evolución y de selección natural. Esto se ha demostrado gracias a experimentos de bioquímica que no existían en su época. Ahora sabemos que todos los seres vivos tenemos un pasado común y que procedemos de un linaje, pero aún no se ha establecido cuál es la fuente de esa innovación que da lugar a las nuevas especies.

¿Conoce ahora ese mecanismo?

Sí lo sabemos, hay mucha literatura sobre ello, pero está marginada. En 1921, un ruso llamado Boris Mijailovich escribió un libro titulado Simbiogénesis, un nuevo principio de la evolución, pero nadie le hizo caso. Ahora Harvard University Press va a reeditarlo, y para actualizarlo no hemos tenido que hacer nada, ya que no hay nada incorrecto en él. Todo lo que yo he descubierto lo dijo él hace más de 50 años. El pobre murió sin saber que tenía razón.

¿Cómo explicaría, de forma simple, qué es la simbiogénesis?

Tenemos el ejemplo de los líquenes, que es muy clarificador. Son una simbiosis de hongos y algas, una fusión en la que el liquen no tiene ningún parentesco con sus especies de origen. La simbiogénesis forma esas nuevas especies, y la selección natural las escoge y las mantiene. Esta teoría no está en contra de Darwin. La selección natural mantiene, pero no es generadora de cambios. Los que dicen que la evolución se basa en mutaciones al azar se equivocan. También existe una especie de caracoles que ha adquirido genes fotosintéticos. Se alimentan de algas sin digerir nada y en verano se vuelven verdes; no necesitan comer porque realizan la fotosíntesis, una propiedad adquirida de las algas. Cuando acaba el verano, ponen sus huevos y cambian su color a naranja y amarillo hasta que finalmente mueren. Las características de dos organismos diferentes convergen en uno para formar una nueva especie. Sin embargo hay gente muy ignorante que aún así no quiere cambiar su forma de pensar.

¿Se refiere a su colega Richard Dawkins, defensor de la mutación como fuente de cambio?

Bueno, tuvimos un gran debate con estudiantes universitarios en Voces de Oxford, un homenaje a Darwin que duró más de cuatro horas en el que Dawkins no tuvo nada que decir. Defiende que los genes son egoístas, y eso no es cierto, puesto que sólo son trozos de química. Es un gran orador, pero no sabe ni de biología molecular, ni de geología, ni de simbiogénesis, por supuesto. Sólo dice lo mismo una y otra vez, que somos vehículos de nuestros genes, y que estamos enfocados a la replicación genética, pero nadie se puede replicar sin las células.

¿Cree que se establecerá la teoría de la simbiogénesis como fuente evolutiva?

Lo único que sé es que al final nos extinguiremos todos, como le ha pasado al 99,9% de las especies de la Tierra. El destino de la vida es la extinción, esto es selección natural. Las especies tienen un tiempo de vida de unos nueve a once millones de años. En el caso de los humanos sucederá antes, dentro de unos dos millones de años, aunque ya veremos qué pasa cuando nos quedemos sin petróleo y sigamos con este comportamiento tan poco respetuoso con el medio ambiente. La ignorancia profunda va a continuar. Hay demasiada gente en el planeta y seguirá habiendo pobres, y también gente que salga los sábados a emborracharse. Sobre mi teoría, no puedo hacer una predicción. Sólo creo que tendrá más éxito fuera de EEUU, donde la gente opina que si no eres religioso eres un asesino y no puedes hacer nada moral. Tienen esas ideas estúpidas de que si no crees en Dios no puedes hacer nada bien.

¿Qué opina del creacionismo?

No me gusta meterme en ese tema. Alguien me dijo que el 71% de la población de EEUU está en contra de la evolución y piensa que Dios creó la Tierra y las especies hace 6.000 años, y que nada ha cambiado desde entonces. Dicen que saben lo que saben porque Dios está hablando con ellos. Tienen convicciones que no son científicas y yo no trabajo con esa gente. Eso no es ciencia, sino un tipo de ignorancia peligrosa. Por eso en EEUU tenemos el nivel más bajo de ciencia del mundo civilizado.

En España los jóvenes no quieren estudiar ciencia. ¿Qué les diría usted para estimularlos?

Yo creo que hay que seguir la voz interior. A una persona sana le gusta aprender y la ciencia es un modo de educarse y de saber más del mundo. Si estudias para ganar dinero, la ciencia no es una buena forma de hacerlo. Pero la ciencia no es eso, es aprender, estar rodeado de conocimiento y no sé cómo a la gente no le gusta y no siente curiosidad por su mundo. Pero habrá que reunir sólo a aquellos que estén abiertos a la sorpresa. No se puede cambiar a nadie.


 

Rosa Regàs: «En la escuela no tiene que haber religiones»

La ex directora de la Biblioteca Nacional pronuncia hoy en Granada una conferencia a favor del laicismo

26.11.07 -  INÉS GALLASTEGUI

 

La escritora Rosa Regàs (Barcelona, 1933) pronuncia hoy lunes a las 18.30 en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología la conferencia titulada 'Laicismo, fundamento de la igualdad social'. La ex directora de la Biblioteca Nacional viene a Andalucía invitada por la asociación Granada Laica, con motivo de la conmemoración de la Declaración de la ONU contra las discriminaciones fundadas en la religión o las convicciones, el 25 de noviembre de 1981.

-España es un Estado supuestamente aconfesional con multitud de 'tics' confesionales, como la financiación de la Iglesia católica, la enseñanza de la religión... ¿Por qué?

-España lleva veinte siglos de dominio de la Iglesia católica y las personas que defienden que la Iglesia católica tienen que seguir dominando se niegan a adaptarse a un Estado más justo en el que todos tengamos los mismos derechos.

-¿Cuáles son, a su juicio, las medidas urgentes que debería adoptar el Gobierno a favor del laicismo?

-La base de la verdadera igualdad es la escuela pública y laica. Y luego si se quieren dar subvenciones a la Iglesia católica, a la protestante, a la judía o a la musulmana, pues que se den. Cada niño puede tener la religión que quieran sus padres, con todas las facilidades, pero no en la escuela.

-¿Cree que es mejor equiparar a las religiones dando subvenciones a todas o, como hacen otros países, no dando subvenciones a ninguna?

-¿Qué pasa, que ahora tenemos que dar subvenciones a todas las religiones y tener en la escuela una asignatura de cristianismo, otra asignatura de mahometanismo...? No es una buena solución. En la escuela no tiene que haber religiones. Las religiones son creencias y cada cual puede tener las creencias que quiera, pero no son aplicables a todo el mundo. Lo que es aplicable a todo el mundo, universal, son los derechos humanos. Y eso es lo que hay que aprender en la escuela.

-Sin embargo, hay cierta resistencia contra la asignatura de Educación para la Ciudadanía, que tiene esos contenidos universales...

-No había ninguna resistencia cuando durante cuarenta años nos metieron en la cabeza todo lo que quisieron. No sé por qué hay tanta resistencia, porque lo que se enseña en esa asignatura es un asunto de derechos humanos, de respeto a los demás, de convivencia... Es decir, valores cívicos que tienen que saber todos los ciudadanos, independientemente de los valores religiosos que puede tener cada cual, y los debe aprender uno en su sinagoga, en su mezquita o en su parroquia.

-Aparte de la escuela pública y laica, ¿qué otras medidas cree que tendría que adoptar el Estado?

-Yo ya me daría con un canto en los dientes si lográsemos una escuela pública y laica. Se podrían poner en practica muchas más normas. Por ejemplo, la separación total de la Iglesia y el Estado: que las iglesias no pudieran meterse en los asuntos públicos. Y la financiación de la Iglesia es excesiva. El que sea católico, que pague. Pero yo, que no soy católica, ¿por qué tengo que pagar a la Iglesia católica? Y sin embargo lo estoy haciendo

-Recientemente hubo una polémica en Cataluña por la expulsión y posterior readmisión de una escolar musulmana que se negaba a quitarse el velo. ¿Qué opina de este tipo de controversias?

-Opino que si hubiera una escuela pública y laica esta niña no tendría que llevar velo en la escuela, porque no podría haber ningún signo externo de religión. Pero claro, si las monjas, que son las que enseñan en las escuelas concertadas, llevan velo, no veo por qué una niña musulmana no lo puede llevar...

-Muchos datos confirman la pérdida de predicamento de la Iglesia católica en la sociedad española. ¿Por qué entonces tienen tan poco éxito las propuestas laicistas? Ni siquiera los partidos políticos se las toman con especial interés...

-A mí también me extraña muchísimo que después de tantos años de democracia, la iglesia no esté ocupando el lugar que tiene que ocupar, fuera del Estado. Tampoco entiendo por qué los partidos políticos se muestran tan remolones a la hora de adoptar medidas en este sentido.

-¿Por qué los gobiernos de izquierdas en España no se han atrevido nunca a realizar una apuesta decidida por el laicismo?

-La verdad es que es una pregunta que me gustaría hacerles. ¿Por qué no se la hace usted a ellos? Yo no pertenezco a ningún partido, y a lo mejor es precisamente por eso.

-En otros países europeos hay una derecha a favor del laicismo. Aunque ahora sea inimaginable, ¿sería posible en España?

-También me gustaría que tuviéramos una derecha civilizada. Si además tuviéramos una derecha laicista, ¿a lo mejor hasta yo me hacía de derechas...! No, no, lo digo en broma. Estaría muy bien, pero lo veo muy difícil: si ni siquiera es laicista buena parte de la izquierda, ¿cómo lo va a ser la derecha? En España llevamos un lastre de influencia de la Iglesia muy fuerte. Supongo que con los años pasará... poco a poco.

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